Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
Viento Sur Noticias

Viento Sur Noticias

Portada — Vida —

Antipsicóticos de segunda generación: el primer trimestre de uso concentra el principal riesgo metabólico

Un estudio británico sobre cerca de 97.000 pacientes identifica que la glucemia y el peso se modifican a mayor velocidad durante los noventa días iniciales; especialistas llaman a reforzar los controles previos y el seguimiento durante esa ventana crítica.

FP
Florencia PereyraSociedad y educación · · 3 min de lectura
Antipsicóticos de segunda generación: el primer trimestre de uso concentra el principal riesgo metabólico

Una investigación recientemente publicada en la revista The Lancet Psychiatry advirtió que el período comprendido entre el inicio de un tratamiento con antipsicóticos de segunda generación y los primeros tres meses posteriores constituye el segmento temporal con mayor aceleración de cambios metabólicos adversos, en particular sobre los niveles de azúcar en sangre y el peso corporal, lo que renueva la discusión clínica en torno a los protocolos de seguimiento de pacientes psiquiátricos en su fase inaugural de farmacoterapia.

Qué cambia con el nuevo hallazgo

El trabajo, realizado por un equipo encabezado por Juan Carlos Bazo-Alvarez, investigador principal y docente de University College London, tomó como base una cohorte aproximada de 97.000 adultos en Inglaterra que recibieron alguno de estos psicofármacos en el período comprendido entre los años 2000 y 2023. La medición comparó la evolución metabólica previa y posterior al inicio del tratamiento, y arrojó que durante la ventana inicial de noventa días el azúcar en sangre ascendió aproximadamente catorce veces más rápido y el peso corporal cerca de nueve veces más rápido en relación con el período previo a la ingesta del fármaco.

El análisis puso bajo lupa a cuatro principios activos ampliamente prescriptos en la práctica clínica: olanzapina, quetiapina, risperidona y aripiprazol. La olanzapina se destacó como la molécula asociada a las modificaciones más pronunciadas durante el primer trimestre, con un incremento de la glucemia estimado en alrededor de cincuenta veces más rápido y un aumento del peso cercano a diez veces más rápido que en el período previo al tratamiento, de acuerdo con los parámetros expuestos en el estudio.

A quiénes alcanza con mayor intensidad el riesgo

  • Personas que ya presentan prediabetes al momento de iniciar la medicación, dado que en ese subgrupo la incidencia de diabetes tipo 2 dentro de los dos años posteriores alcanzó el 19%, frente al 3% registrado entre quienes partían con niveles normales de glucosa.
  • Mujeres, en tanto el estudio identificó una aceleración diferencial por género: su azúcar en sangre se modificó alrededor de 24 veces más rápido durante los primeros noventa días, mientras que en los hombres la aceleración fue cercana a 10 veces.
  • Pacientes bajo tratamiento con olanzapina, señalados por el equipo de investigación como la población expuesta a los indicadores metabólicos más desfavorables dentro de la muestra comparada.
  • Adultos en general que iniquen terapia con antipsicóticos de segunda generación, dado que los noventa días iniciales aparecen como la etapa de mayor vulnerabilidad metabólica en términos agregados.

Desde cuándo rigen las recomendaciones reforzadas

El paper publicado el 14 de octubre por la revista The Lancet Psychiatry, construido sobre datos provenientes del sistema de salud británico, fundamenta el llamado de los especialistas a instalar una rutina de controles metabólicos que contemple, al menos, una línea de base previa al inicio de la medicación y un seguimiento estrecho durante los primeros meses posteriores, con el propósito de pesquisar desvíos en la glucemia y en el peso corporal antes de que se traduzcan en cuadros clínicos de mayor complejidad.

“Nuestro estudio muestra que los primeros noventa días después de comenzar el tratamiento son un período clave en el que pueden comenzar los cambios relacionados con la diabetes y el aumento de peso. Con esta información en mente, los profesionales de la salud deberían verificar tanto el peso como el nivel de azúcar en la sangre antes de comenzar el tratamiento y nuevamente durante los primeros meses posteriores.”Juan Carlos Bazo-Alvarez, investigador principal y docente de University College London

En línea con esa argumentación, Bazo-Alvarez agregó que la detección temprana de alteraciones metabólicas permitiría a los equipos de salud desplegar intervenciones oportunas, mediante consejería, ajustes en el plan terapéutico o incorporación de tratamientos complementarios orientados a prevenir complicaciones de mayor gravedad en el mediano y largo plazo, sin necesidad de esperar al asentamiento de cuadros instalados. Sobre esa base, la investigación se inscribe dentro del conjunto de evidencias que sostienen la conveniencia de articular los servicios de salud mental con dispositivos de monitoreo clínico de parámetros físicos en el momento inaugural de cualquier esquema con antipsicóticos de segunda generación.

FP
Florencia PereyraSociedad y educación

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo