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De la calle a la rotisería propia: la reconstrucción de Ezequiel Banegas en Neuquén

A sus 36 años y tras atravesar la situación de calle, una red de contención y dos años y medio de ahorro le permiten inaugurar La Fonda en el barrio Mariano Moreno.

FP
Florencia PereyraSociedad y educación · · 3 min de lectura
De la calle a la rotisería propia: la reconstrucción de Ezequiel Banegas en Neuquén

Ezequiel Banegas llegó a la ciudad de Neuquén en febrero de 2024, a la edad de 33 años, procedente de la localidad de Azul, en la provincia de Buenos Aires, sin contención familiar, sin empleo y sin un lugar donde pasar las primeras noches. El trayecto lo hizo a dedo durante dos jornadas, con la ropa que llevaba puesta y sin un destino definido, según reconstruyó el propio protagonista en diálogo con este portal.

En sus primeros días en la capital neuquina durmió a la intemperie. Para resistir las bajas temperaturas, recurrió a un grupo de Facebook en el que solicitó una carpa. De acuerdo con el relato brindado por Banegas, un vecino identificado como Raúl respondió al pedido y le acercó una carpa, una almohada y un acolchado. Esa colaboración puntual le permitió sostenerse mientras iniciaba la búsqueda de un trabajo formal.

La etapa en el refugio y la reinserción laboral

Poco después de su llegada, Banegas fue acogido en un refugio situado en la calle Belgrano al 2500, donde recibió acompañamiento para reordenar su vida cotidiana. El paso por ese dispositivo resultó determinante para su proceso de reinserción. En sus palabras, recogidas por este medio, la experiencia le sirvió para reintegrarse socialmente y para conseguir un primer empleo estable en el área de mantenimiento de una empresa de logística.

Posteriormente, se incorporó como vendedor a un corralón ubicado en la localidad de Cipolletti, en la provincia de Río Negro, donde fue ascendiendo hasta ocupar el puesto de jefe de ventas. Banegas señaló que esa etapa le aportó herramientas de gestión y trato con el público que, según indicó, proyecta aplicar en su emprendimiento gastronómico.

El inicio como cocinero y el crecimiento en redes sociales

La cocina, aclaró Banegas, siempre formó parte de su proyecto personal. Con dos hornallas, un horno que no funcionaba y una heladera de dimensiones reducidas, comenzó a elaborar tortas fritas, chipá y bolas de fraile para ofrecer a los paseantes del Paseo de la Costa de Neuquén. Ante el aumento de la demanda, incorporó sucesivamente pizzas, empanadas y hamburguesas, en la medida en que pudo realizar nuevas inversiones y responder a los pedidos de su clientela.

El crecimiento se apoyó también en la presencia digital. Según los datos aportados por el propio Banegas, partió de una cuenta de Instagram con 15 seguidores y, en el período analizado, se acercó a los mil. En su testimonio, manifestó su sorpresa por la velocidad con la que se expandió la demanda en un lapso acotado.

“Creció mucho todo en tan poco tiempo, eso es lo que me sorprende.”Ezequiel Banegas

Apertura de La Fonda: qué cambia, a quién alcanza y desde cuándo

  • Qué cambia: Banegas pasa de la venta ambulante en el Paseo de la Costa a la apertura de un local gastronómico propio, llamado La Fonda, ubicado en la intersección de Mitre y Correntoso, en el barrio Mariano Moreno de la ciudad de Neuquén.
  • A quién alcanza: el servicio está dirigido a vecinos del barrio Mariano Moreno y de zonas aledañas, con una carta que incluye hamburguesas, lomos, empanadas, pizzas, tartas y burritos.
  • Desde cuándo: el local abrirá sus puertas de lunes a domingo, excepto los martes, en dos turnos: mediodía, de 12 a 15, y noche, de 20 a 23.30.
  • Proyección a corto plazo: Banegas adelantó que prevé sumar un menú diario al mediodía una vez que la operatoria se encuentre consolidada.

El esfuerzo del ahorro y los próximos pasos

Durante aproximadamente un año, Banegas destinó una parte de sus ingresos a la conformación de un fondo destinado a la apertura del local. En sus declaraciones, reconoció haberse privado de diversos consumos personales con el objetivo de reunir el capital necesario. En esa línea, planteó que La Fonda no representa un punto de llegada, sino una etapa intermedia dentro de un proyecto más amplio.

“Mi sueño es abrirme un bodegón, con platos abundantes y precios accesibles para las familias. Pero vamos de a poquito, paso por paso.”Ezequiel Banegas
FP
Florencia PereyraSociedad y educación

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