Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
Viento Sur Noticias

Viento Sur Noticias

El fantasma de Gatsby que Jack Nicholson nunca pudo sacarse de la cabeza

A los 89 años y retirado de la actuación desde 2011, el actor confiesa que rechazar el papel de Jay Gatsby en la versión de 1974 sigue siendo la espina que más le duele de toda su carrera. Lo que pudo ser y nunca fue.

EH
Elena HughesCultura y herencia galesa · · 4 min de lectura
El fantasma de Gatsby que Jack Nicholson nunca pudo sacarse de la cabeza

Tengo que confesarles algo antes de arrancar: cada vez que alguien me habla de grandes arrepentimientos del cine, me acuerdo de mi vieja sentada en la cocina del valle, en esa casa de piedra donde crecí, repitiendo una frase en galés que mi abuela usaba para los errores que pesan de por vida: "cam edrych yn ôl" (mira siempre hacia atrás para no tropezar dos veces). Y la historia que les traigo hoy tiene esa textura, la de un tropiezo que ni medio siglo después se olvida. Porque Jack Nicholson, a sus 89 años, retirado de las cámaras desde 2011, sigue sin perdonarse haber dicho que no al papel de Jay Gatsby, ese personaje luminoso y trágico que F. Scott Fitzgerald puso a caminar por las páginas de su novela y que el cine de los años setenta intentó atrapar sin suerte, al menos en lo que al Nicholson se refiere.

Un rechazo que arrastra más de cinco décadas

El propio Nicholson lo contó en más de una entrevista: desde que tenía dieciocho años, quienes lo rodeaban le repetían que él era la persona indicada para ponerse en la piel de Gatsby. La insistencia duró tanto como la espera, y cuando finalmente llegó la oportunidad concreta, con la adaptación dirigida por Jack Clayton que se estrenaría en 1974, el actor la dejó pasar. Admitió públicamente que se trata del único papel verdaderamente excepcional que rechazó, y que lo hace con dolor, por motivos personales que eligió no compartir con el público. La versión oficial nunca se completó del todo, y por eso el arrepentimiento sigue ahí, intacto, como una herida que no cerró.

Lo que muchos no saben es que el camino hasta el Robert Redford que todos recordamos en la película fue bastante más largo y sinuoso de lo que parece a simple vista. El primer nombre que sonó con fuerza fue el de Warren Beatty, que también dijo que no. Después se acercó la propuesta hasta el escritorio de Nicholson, pero había un problema que lo incomodaba: la actriz elegida para Daisy era Ali MacGraw, que en ese momento estaba casada con el productor Robert Evans, y a Nicholson la situación no le cerraba del todo. Sin acuerdo posible, la búsqueda siguió adelante, y hasta se evaluó en serio la posibilidad de sumar a Marlon Brando, antes de que la producción se decidiera por Redford. El papel de Daisy finalmente quedó en manos de Mia Farrow, ya en un contexto distinto, porque Evans y MacGraw se habían divorciado para entonces.

“Es el único papel verdaderamente excepcional que rechacé y por el que me arrepiento.”Jack Nicholson
  • El primer candidato para Gatsby fue Warren Beatty, que también rechazó el papel.
  • Luego se lo ofrecieron a Jack Nicholson, que dijo que no por motivos personales que nunca reveló.
  • Se evaluó seriamente a Marlon Brando antes de cerrar la elección.
  • Robert Redford terminó siendo el Gatsby de 1974, con Mia Farrow como Daisy.
  • Ese mismo año, Nicholson protagonizó Chinatown, de Roman Polanski, una de las obras cumbres de su carrera.

Y aquí aparece la paradoja que a mí, personalmente, me sigue dejando pensando: mientras Gatsby se le escapaba de las manos, Nicholson estaba a punto de firmar uno de los trabajos más recordados de su carrera. Me refiero a Chinatown, la película de Roman Polanski que se estrenó aquel 1974 y que le valió una nominación al Oscar como mejor actor. La estatuilla, vale recordarlo, terminó en manos de Art Carney por Harry y tonto, pero la película de Polanski se instaló para siempre en la lista de obras fundamentales del cine estadounidense. Nicholson, claro, no se quedó esperando: su carrera siguió sumando títulos enormes, de Alguien voló sobre el nido del cuco a El resplandor, de Batman a Mejor imposible. Sin embargo, aquel no de juventud nunca se borró del todo, y él mismo lo reconoce cada vez que le preguntan.

Hoy, con 89 años y sin haber vuelto a ponerse frente a una cámara desde el estreno de Cómo sabes si...? en 2011, Nicholson carga con ese arrepentimiento como quien carga con una vieja fotografía que no se atreve a tirar. ¿Hubiera cambiado algo en la historia del cine si hubiera dicho que sí? Seguramente nunca lo sabremos, y tampoco es justo reducir una carrera tan enorme a una sola decisión. Pero lo que sí queda claro es que hay decisiones que, aunque no nos definan del todo, terminan definiendo eso que los galeses llaman "hiraeth", esa melancolía por lo que pudo haber sido y no fue. Si andan por el valle o por cualquier pueblo con historia, dense una vuelta por la filmoteca más cercana y miren de nuevo Chinatown con ojos nuevos: ahí, en cada plano, está el actor que eligió no ser Gatsby, y que probablemente hizo bien, aunque nunca lo vaya a admitir del todo. Hasta la próxima.

EH
Elena HughesCultura y herencia galesa

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo