Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
Viento Sur Noticias

Viento Sur Noticias

Portada — Vida —

Gripe con señales de alarma: por qué un empeoramiento repentino obliga a consultar de inmediato

La falta de aire, la opresión en el pecho y la reaparición de fiebre después de una mejoría son motivos para buscar atención médica. Especialistas de la Clínica Cleveland detallaron los grupos con mayor riesgo y las complicaciones potencialmente mortales que puede desencadenar el virus de la influenza.

FP
Florencia PereyraSociedad y educación · · 2 min de lectura
Gripe con señales de alarma: por qué un empeoramiento repentino obliga a consultar de inmediato

Experimentar una mejoría transitoria durante un cuadro gripal y luego advertir un deterioro brusco constituye, según los especialistas consultados, una señal suficiente como para recurrir sin demora a una consulta médica, dado que ese cambio en la evolución del cuadro puede estar indicando el desarrollo de una infección secundaria, entre las cuales la neumonía aparece mencionada como una de las más relevantes dentro del conjunto de complicaciones que la enfermedad puede llegar a presentar.

Qué cambia cuando reaparecen los síntomas

Qué cambia cuando reaparecen los síntomas

El infectólogo Dhatri Kotekal, consultado por la Clínica Cleveland, explicó que la percepción subjetiva de alivio no necesariamente refleja la finalización del proceso infeccioso, ya que el sistema inmunitario puede verse superado por una segunda ola de daño, razón por la cual la progresión del cuadro debe ser monitoreada con la misma atención que los síntomas iniciales.

A quiénes alcanza el mayor riesgo

A quiénes alcanza el mayor riesgo

  • Personas con diabetes, enfermedades renales, cardíacas, pulmonares u obesidad, donde el deterioro puede registrarse en apenas 24 o 48 horas.
  • Menores de cinco años y mayores de 65, considerados los extremos etarios con mayor vulnerabilidad frente al virus.
  • Embarazadas, por los cambios fisiológicos propios de la gestación que modifican la respuesta inmune.
  • Personas previamente sanas, en las que si bien el riesgo disminuye, no queda eliminado según lo señalado por el especialista.

Desde cuándo se deben considerar señales de alarma: la dificultad respiratoria, el dolor o la presión persistente en el pecho, la coloración azulada en labios o uñas, los episodios de confusión o desmayo, los vómitos de intensidad considerable y los cuadros de deshidratación severa fueron enumerados por Kotekal como motivos suficientes para activar el sistema de emergencias, mientras que en la población pediátrica la respiración acelerada y el llanto inconsolable fueron identificados como indicadores adicionales que requieren evaluación profesional inmediata.

FP
Florencia PereyraSociedad y educación

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo