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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La fiebre de la inteligencia artificial disparó la memoria y el iPhone 18 Pro lo paga con ventas más tibias

La construcción de centros de datos para IA recalentó el precio de los chips de memoria, Apple subió cien dólares el iPhone 18 Pro y ahora le pide a sus proveedores recortar hasta un 20% los pedidos de componentes para octubre

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Benjamín OwenTecnología y ciencia · · 4 min de lectura
La fiebre de la inteligencia artificial disparó la memoria y el iPhone 18 Pro lo paga con ventas más tibias

La inteligencia artificial generativa no solo cambió la manera de buscar información o escribir un correo: también desordenó la industria de los chips. La construcción masiva de centros de datos para entrenar y servir modelos de IA disparó la demanda de memorias DRAM, que son las fichas donde los equipos guardan temporalmente los datos con los que están trabajando en ese momento, como una mesa donde se apilan los papeles que se están usando. El resultado fue una escalada de precios que el mercado no había visto en décadas y que terminó salpicando a un producto que, en principio, no tiene nada que ver con la IA: el iPhone 18 Pro.

Según estimaciones de J.P. Morgan Global Research, el precio de esos chips de memoria aumentó más del 400% entre principios de 2024 y fines de 2026. La razón es sencilla: los fabricantes de servidores para inteligencia artificial y los productores de teléfonos compiten por la misma oferta limitada de componentes. Cuando hay una sola torta y todos quieren su porción, cada porción sale más cara.

Apple subió el iPhone y el mercado respondió con menos pedidos

Como es habitual, la compañía de la manzana trasladó ese sobrecosto al precio final. El iPhone 18 Pro arrancó en 1.199 dólares en Estados Unidos y la versión Pro Max en 1.299 dólares, cien dólares más que los modelos anteriores. El propio director ejecutivo de la firma, Tim Cook, describió el encarecimiento de la memoria como una inundación que ocurre cada cien años, una forma gráfica de decir que se trata de un fenómeno excepcional. La misma dinámica ya había empujado al alza los precios de las computadoras Mac y de las tablets iPad en los meses previos.

“Es una inundación que ocurre cada cien años”Tim Cook, director ejecutivo de Apple

Cómo funciona la suba de la memoria

  • Los centros de datos para IA necesitan enormes cantidades de chips DRAM para mover datos entre procesadores.
  • Esos mismos chips son los que usan los celulares cuando uno abre aplicaciones, saca fotos o navega en internet.
  • Como la oferta global no creció al ritmo de la demanda, el precio del componente se multiplicó más de cuatro veces en dos años.
  • Los fabricantes de teléfonos, que compran en menor volumen que los gigantes de la nube, terminaron pagando más caro por el mismo insumo.
  • Finalmente, ese mayor costo se refleja en el precio que paga el consumidor en la tienda.

Pero la respuesta del consumidor no fue la esperada. Apple pidió a parte de sus proveedores que recortaran entre un 15% y un 20% los pedidos de componentes previstos para octubre, con el objetivo de ajustar el inventario de los modelos Pro y Pro Max. Un ejecutivo de uno de esos proveedores confirmó los recortes sin dar mayores detalles y la propia empresa no hizo comentarios públicos sobre la cifra.

El calendario de lanzamientos también complicó el panorama. Este año la empresa presentó solamente sus equipos de gama alta en septiembre, mientras que los modelos más accesibles, entre ellos el iPhone 18 estándar, una versión más económica y una segunda generación del iPhone Air, llegarían recién a comienzos de 2027. En años anteriores, toda la línea salía junta en septiembre, lo que distribuía la demanda entre distintos rangos de precio y hoy concentra la atención en los modelos más caros.

El fenómeno no es exclusivo de Apple. Otros fabricantes de teléfonos ya habían recortado sus metas de despacho para 2026 hasta un 30% antes de la mitad de año, en un mercado global que empieza a sentir el peso del aumento de insumos. Un recorte de pedidos de piezas no equivale necesariamente a menos ventas finales, ya que las empresas ajustan inventarios en distintas etapas de la cadena, pero suele anticipar un escenario más cauteloso.

Qué falta para que el fenómeno llegue a la gente

Falta todavía la foto más precisa: los resultados del trimestre cerrado en septiembre se conocerán a comienzos de noviembre y mostrarán cuántos iPhone efectivamente se vendieron y a qué precios. Mientras tanto, la pregunta abierta es si la fiebre de la inteligencia artificial, que hoy encarece la memoria y enfría las ventas de teléfonos, dejará alguna vez de empujar los precios hacia arriba o si, como sugirió Tim Cook, seguirá siendo una crecida excepcional que el resto de la industria tendrá que aprender a navegar.

BO
Benjamín OwenTecnología y ciencia

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