La variante BA.3.2 ya circula por Argentina y reabre el debate sobre las vacunas de refuerzo
La reciente detección de tres contagios locales activa la mirada sobre la sublinaje del SARS-CoV-2 que llegó al país. Qué se sabe hasta ahora sobre su comportamiento y cómo se inscribe la vacuna ARVAC en ese escenario.

Cuando uno piensa en virus respiratorios, la memoria suele irse a los inviernos de hace rato, cuando la gripe común golpeaba escuelas y oficinas sin pedir permiso. Por eso llama la atención que, en pleno 2025, sigamos hablando de coronavirus: la aparición de tres casos de la variante BA.3.2 en territorio argentino, confirmada por el Ministerio de Salud de la Nación, vuelve a poner el tema sobre la mesa.
Lo que cuentan los reportes oficiales es que el sublinaje BA.3.2, derivado de Ómicron y monitoreado por la Organización Mundial de la Salud desde noviembre de 2024, ya tiene presencia confirmada en nuestro país. Se detectó en tres pacientes a través de la vigilancia genómica que mantienen los laboratorios de referencia, y los casos no parecen estar vinculados entre sí. Eso, que a primera vista suena menor, en realidad es importante: indica que el virus está circulando de manera más amplia, no como una introducción única, sino como lo que los especialistas llaman transmisión comunitaria incipiente.
Qué se sabe del sublinaje BA.3.2
La pista más firme que tienen hasta ahora los investigadores es que BA.3.2 acumula un número significativo de mutaciones en la proteína Spike, la llave que el virus usa para entrar a las células humanas. Esas modificaciones le permitirían escapar mejor a los anticuerpos generados por infecciones previas o por vacunas antiguas, lo que en la jerga epidemiológica se conoce como mayor escape inmune. La OMS aún lo clasifica como Variante Bajo Monitoreo (VUM, por sus siglas en inglés), una categoría que indica que se sigue de cerca sin que, por ahora, haya pruebas de que cause enfermedad más grave.
En el Cono Sur, según el último Boletín Epidemiológico Nacional, la circulación viral viene siendo baja durante las últimas semanas. Eso significa que la mayoría de la gente no se está exponiendo al virus de manera sostenida, y por lo tanto tampoco está reforzando su inmunidad de forma natural. Esa combinación de sublinaje con potencial escape y baja circulación es la que obliga a mirar con atención la herramienta de respuesta más concreta con la que cuenta el país: la vacuna ARVAC.
Qué podría aportar la ARVAC
La ARVAC, desarrollada por el Conicet, la Universidad Nacional de San Martín y el laboratorio Cassará, es una vacuna de proteína recombinante bivalente, lo que quiere decir que se fabrica con dos variantes del antígeno del virus en lugar de con el virus completo. Los ensayos clínicos en fase inicial mostraron que induce anticuerpos neutralizantes contra sublinajes de Ómicron que ya no circulan masivamente, incluida la propia BA.3.2, según datos que el equipo investigador viene presentando en reuniones científicas regionales.
La particularidad de esta plataforma, explican los investigadores, es que se puede actualizar con relativa rapidez para incorporar las mutaciones de las variantes que vayan apareciendo. Funciona como actualizar una receta (cynllun, en galés, que en mi idioma natal designa un plan que se reorganiza según las circunstancias), y eso la vuelve una herramienta adaptable a un virus que cambia todo el tiempo. Además, al requerir una cadena logística más simple que las de ARN mensajero, su distribución en zonas alejadas de los grandes centros urbanos es más viable.
“La combinación de baja circulación viral con la llegada de un sublinaje con mayor escape inmune justifica mirar de cerca la estrategia de vacunación, sin alarmismos pero sin bajar la guardia.”Informe del Ministerio de Salud de la Nación
Por ahora, el Ministerio de Salud no emitió nuevas recomendaciones específicas para esta variante. El Calendario Nacional de Vacunación continúa ofreciendo dosis de refuerzo a grupos priorizados (mayores de 50 años, personas con comorbilidades, personal de salud y embarazadas), y la recomendación vigente es completar los esquemas en las provincias donde las coberturas vienen rezagadas.
Para quienes quieran seguir el pulso del tema, el Boletín Epidemiológico Nacional publica cada semana el detalle de variantes circulantes en el país, y la base de datos GISAID concentra las secuencias genómicas compartidas por laboratorios de todo el mundo. Conviene acercarse al centro de salud más cercano (yr hyfryd, diríamos en galés, para nombrar un momento agradable) y conversar con un profesional sobre si corresponde aplicarse un refuerzo, sobre todo si pasaron más de doce meses desde la última dosis o si se trata de alguien con factores de riesgo.
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