Las ventas minoristas de las pymes retrocedieron 1,2% en septiembre y acumularon una caída de 2,1% en lo que va del año
De acuerdo con el relevamiento de CAME, los hogares priorizaron compras necesarias, eligieron opciones económicas y postergaron gastos mayores, mientras que las promociones bancarias y las cuotas cortas sin interés fueron claves para cerrar operaciones.

Un total de 1,2% mensual y 2,1% acumulado en el año resumen el comportamiento de las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas durante septiembre, según el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El informe describió un patrón de consumo donde primaron las compras indispensables, la búsqueda de alternativas más accesibles y la decisión de postergar erogaciones de mayor magnitud, en un marco en el que las promociones bancarias y las cuotas sin interés de plazos cortos se convirtieron en herramientas determinantes para destrabar transacciones.
Alimentos: gastos acotados y migración hacia opciones avícolas
El rubro alimentos y bebidas exhibió una contracción del 3,1% frente a septiembre de 2025, una de las variaciones más pronunciadas del relevamiento. Los hogares, ante el escenario descripto, destinaron sus montos a productos de primera necesidad y realizaron compras de importes reducidos. En paralelo, CAME advirtió sobre un reemplazo creciente de cortes de carne vacuna por alternativas de la cadena avícola, lo que ilustra el desplazamiento hacia opciones de menor valor relativo por porción.
Vivienda: reparaciones sostenidas y obras nuevas postergadas
Dentro de los gastos vinculados al hogar, el comportamiento resultó dispar según la finalidad del desembolso. Las ferreterías, los materiales eléctricos y los insumos de construcción asociados a mantenimiento y reparaciones crecieron un 3,3% interanual, impulsados por la decisión de los usuarios de sostener el funcionamiento de sus viviendas. En cambio, las adquisiciones vinculadas a proyectos de mayor envergadura, como obras integrales, muebles y decoración, siguieron demoradas: bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles retrocedieron un 3,4% en la comparación interanual.
Indumentaria al frente, con base baja de comparación
La llegada de la primavera dio aire a la indumentaria, que cerró septiembre con una mejora interanual del 5%, seguida por calzado y marroquinería, que avanzó 3,5%, farmacia, con 1,5%, y perfumería, con 0,7%. CAME aclaró que las variaciones favorables de ropa y calzado se calcularon sobre niveles que habían registrado caídas significativas un año antes, lo que matiza la lectura positiva: la recuperación en términos absolutos aún resulta parcial y la dinámica de ventas dependió, en buena medida, de promociones y reemplazos puntuales de piezas básicas.
Resumen por rubros y comparación interanual
- Indumentaria: +5% interanual, sobre base baja de 2025.
- Calzado y marroquinería: +3,5% interanual.
- Farmacia: +1,5% interanual.
- Perfumería: +0,7% interanual.
- Ferretería, materiales eléctricos y construcción: +3,3% interanual.
- Alimentos y bebidas: -3,1% interanual.
- Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles: -3,4% interanual.
- Total pymes: +0,3% interanual y -1,2% mensual desestacionalizado.
- Acumulado enero-septiembre: -2,1% interanual.
En el plano general, las ventas minoristas de las pymes mostraron una leve mejora del 0,3% frente a septiembre de 2025 medidas a precios constantes, luego de dos meses de retrocesos en la comparación interanual. No obstante, en la serie desestacionalizada la caída respecto de agosto fue de 1,2%, y entre enero y septiembre el retroceso acumulado alcanzó el 2,1%. Las promociones bancarias y las cuotas sin interés de plazos cortos operaron como incentivo, aunque comerciantes de indumentaria y calzado consultados por la entidad reconocieron haber aceptado cierres con resultado negativo a cambio de obtener liquidez, en un escenario donde mantener la operatoria diaria primó sobre la rentabilidad.
Qué significa para el empleo
Para el sector pyme, la combinación de un avance interanual estrecho del 0,3% con una caída mensual desestacionalizada del 1,2% y un registro acumulado negativo de 2,1% configura un cuadro de estancamiento con sesgo recesivo, en el que sostener el flujo de caja suele pesar más que recomponer márgenes. Esa dinámica tiende a traducirse, en el corto plazo, en cautela sobre la contratación y en una mayor preferencia por modalidades flexibles, horas extras acotadas y suspensiones temporarias antes que por despidos formales, dado que reincorporar personal calificado resulta costoso una vez que la demanda se estabilice. En los rubros donde la venta dependió de promociones y cuotas cortas, la presión sobre los márgenes reduce el espacio para incorporar nuevos puestos, mientras que en los sectores vinculados al mantenimiento del hogar, con crecimiento del 3,3% interanual, podría abrirse margen para sostener dotaciones e incluso ampliar capacidades si la tendencia se prolonga hacia los meses de mayor estacionalidad. En definitiva, la lectura del informe sugiere que el mercado laboral pyme ingresó en una fase de espera, donde el monitoreo de la evolución del consumo en los próximos relevamientos resulta clave para anticipar movimientos más definidos en materia de empleo.
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