Pergolini se acordó de Racing y armó su propio partido en la mesa de Otro Día Perdido
El conductor convirtió la clasificación de Boca en una clase exprés sobre la Copa Argentina, una remontada relatada con la adrenalina todavía a flor de piel y bromas para los hinchas del rival, con Evelyn Botto y Agustín Rada como interlocutores.

Me acuerdo de cuando era pibe y me quedaba mirando las tandas de penales en el valle, con la radio pegada a la oreja, mientras afuera llovía sobre los eucaliptos. Algo de esa liturgia se me vino a la cabeza cuando vi a Mario Pergolini entrar al estudio de Otro Día Perdido con la sonrisa de quien trae una buena noticia bajo el brazo. La buena noticia, claro, tenía colores azul y oro.
Porque el conductor convirtió el triunfo de Boca ante Racing en un pequeño partido dentro del programa. Un partido de palabras, de explicaciones y de cargadas afectuosas, con Evelyn Botto y Agustín Aristarán, más conocido como Rada, como compañeros de tribuna. Lo que podía haber quedado en un comentario al pasar terminó estirándose durante varios minutos, con la improvisación como principal recurso.
Una clase relámpago sobre la Copa Argentina
Antes de contar el resultado, Pergolini se tomó un tiempo para explicarle a Rada de qué se trataba el torneo que había dejado a Racing en el camino. Le describió el formato como una competencia que cruza a equipos de distintas categorías y que se resuelve por eliminación directa, partido único. A partir de ahí, deslizó la gracia que siempre despierta la Copa: la posibilidad de que un club chico le dé un susto a uno grande. Rada escuchó con atención y hasta se permitió preguntar, lo que le dio pie al conductor para desplegar su explicación sin apurarse.
Esa paciencia pedagógica es la misma que Pergolini suele tener cuando un tema lo entusiasma: prefiere que el oyente entienda el contexto antes de pasar al gol. Y acá el gol, claro está, era Boca.
La remontada narrada con la adrenalina a flor de piel
Cuando llegó el momento de reconstruir el encuentro, Pergolini arrancó por el pozo. "Perdíamos dos a cero, todo mal, todos nos sentíamos mal", confesó, en un tono que parecía todavía el del hincha que mira la pantalla con el corazón en la boca. Después vino la escalada: los goles que, en su relato, fueron dándole vuelta al marcador hasta el 3 a 2 definitivo.
Botto, que ofició de interlocutora y colaboradora imprescindible, completó el resultado mientras él iba acentuando cada tanto con gestos y exclamaciones. Entre los dos armaron una especie de comentario radial en vivo, con la diferencia de que la radio había sido reemplazada por una mesa de televisión y el relator, por el propio protagonista de la alegría.
“Si hay alguien de Racing, váyase ya, hágame caso.”Mario Pergolini, en Otro Día Perdido
Bromas, cargadas y un guiño a Francella
Como no podía ser de otra manera en una jornada xeneize, las cargadas hacia Racing tuvieron su lugar. Pergolini miró al estudio y lanzó, entre risas, que si había algún simpatizante de la Academia entre el público era mejor que se fuera en ese momento. El público acompañó el chiste, porque en la mesa del programa las hinchadas, por un rato, se hacen compañía.
Para el final, el conductor eligió una referencia que los propios hinchas de Boca reconocen de memoria: la frase "hermosa mañana", que en las tribunas suele cantarse al ritmo que supo instalar un personaje interpretado por Guillermo Francella. Con ese guiño, Pergolini terminó de sellar el segmento y se despachó con un saludo a la audiencia, todavía con la euforia del resultado reciente.
Uno se va de este fragmento con la sensación de que, a veces, los programas de entretenimiento se llenan de vida cuando alguien se anima a meter lo que le pasa afuera del estudio. No es sólo información: es pertenencia, es la posibilidad de compartir una alegría con desconocidos que, por un rato, dejan de serlo. Si les interesa seguir estas cruces entre el fútbol y la conversación cotidiana, los espero el próximo domingo en este mismo rincón, cuando haya otro día perdido que recuperar. Nos vemos.
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