Siesta breve y antes de las tres: las recomendaciones para descansar sin alterar la noche
Los especialistas en sueño aconsejan limitar el descanso diurno y prestar atención al horario. La necesidad persistente de dormir durante el día y la somnolencia al conducir son motivos para consultar a un médico.

Por Florencia Pereyra, Sociedad y educación.
Una siesta puede ayudar a recuperar la atención y aliviar el cansancio, siempre que se ajuste su duración y se elija un horario que no interfiera con el descanso nocturno. Para la mayoría de los adultos, los especialistas en medicina del sueño sitúan el margen más conveniente entre 20 y 30 minutos.
Cuánto tiempo conviene dormir
Durante una pausa de esa extensión predomina el sueño ligero. Si el descanso se prolonga, aumenta la posibilidad de despertar en una fase profunda y experimentar inercia del sueño, una sensación de lentitud, confusión y dificultad para concentrarse que, de acuerdo con la Mayo Clinic, puede durar hasta 35 minutos.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos aconsejan poner una alarma para levantarse entre 15 y 30 minutos después de acostarse. Una siesta de alrededor de 90 minutos, en cambio, puede servir para completar un ciclo de sueño en circunstancias puntuales, como después de una guardia nocturna o un viaje largo, aunque no es la opción más adecuada para todos los días porque puede retrasar el sueño nocturno.
El horario y el entorno también importan
La Mayo Clinic recomienda evitar las siestas después de las tres de la tarde. Dormir más tarde reduce la necesidad de sueño acumulada durante el día y puede dificultar que la persona se duerma por la noche, un efecto más marcado en quienes tienen insomnio, horarios irregulares o tendencia a acostarse tarde.
Para facilitar el descanso, también conviene buscar un lugar silencioso, con poca luz y una temperatura agradable. La posibilidad de descansar no depende exclusivamente de contar con una cama.
Cuándo consultar a un médico
La neuróloga Nancy Foldvary-Schaefer, de Cleveland Clinic, advierte que las siestas prolongadas o frecuentes pueden perjudicar el descanso nocturno. Si la necesidad de dormir durante el día persiste, es aconsejable consultar a un médico: puede estar relacionada con apnea del sueño, insomnio, efectos de medicamentos u otras causas tratables. También son señales de alerta despertarse cansado después de haber dormido suficientes horas o sentir sueño al conducir.
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