Valencia, el despegue que Boca necesitaba: tres cabezazos para voltear a Racing en Arroyito
Arruabarrena metió mano en el entretiempo, mandó a la cancha al ecuatoriano y el equipo pasó de estar 0-2 a ganar 3-2. Ahora, a pensar en Banfield.

A veces el fútbol se empecina en dar vuelta el guion justo cuando ya tenías la lapicera para firmar el papel de la decepción. Boca estaba dos goles abajo en Arroyito, el aire se cortaba con cuchillo y la noche pintaba para otra mancha en el currículum. Pero entró Enner Valencia, el de siempre, el que juega a cara de perro, y en 23 minutos mandó tres cabezazos a la red como quien sacude frazadas en la ventana. Del 0-2 al 3-2, del papelón a la ilusión. La que viene será Banfield, y ya hay que empezar a mirarlo de reojo.
El ingreso que cambió todo
Hasta los 11 del segundo tiempo, Valencia calentaba banco con un solo gol en ocho partidos con la camiseta xeneize, aquel contra Central Córdoba. Poca cosa para un delantero de su cartel. Arruabarrena decidió mover fichas: afuera Alan Velasco, adentro el ecuatoriano, y a partir de ahí Boca se plantó con dos nueves de área, con más centros y más disputa en las alturas. Después también entró Villa por Ascacíbar y el partido empezó a jugarse en campo de Racing.
El descuento fue en una pelota parada, clásico de los partidos que están escritos para torcerse. Valencia apareció solo, sin marca, y de cabeza la metió. El empate llegó con un envío de Villa desde la izquierda que el ecuatoriano mandó a guardar con la misma fórmula. Y cuando el reloj se asomaba a los penales, otro centro, otro cabezazo, y el desahogo de las 45.000 almas que se quedaron hasta el final.
- Enner Valencia: entró a los 11 del segundo tiempo y marcó tres goles de cabeza en 23 minutos.
- Gastón Lodico y Adrián Martínez habían puesto el 2-0 para Racing en el primer tiempo y a los 2 del complemento.
- Arruabarrena pasó a jugar con dos delanteros de área y más presencia ofensiva tras el descanso.
- Boca sigue en los tres frentes del semestre y en semifinales de la Copa Argentina jugará ante Banfield.
Cómo se construyó la ventaja de Racing
La Academia se había plantado con una fórmula simple: córner desde la izquierda de Lodico que se metió en el arco de Brey, y a los dos minutos del segundo tiempo Martínez empujó una pelota tras una serie de rebotes, con Leandro Paredes dejando pasar en el primer palo. Algo huele a mal cuando el propio Paredes habilita al rival en una jugada de laboratorio. Juan Pablo Vojvoda metió a Cannavo para frenar a Villa, pero Racing se fue quedando y terminó pagando la arremetida final.
La noche dejó dos lecturas. La primera, que este Boca tiene pulso cuando parece tenerlo todo perdido. La segunda, que Racing se duerme con la ventaja en la mano. La que viene, Banfield. Y ojo, que el Taladro también sabe morder.
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