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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Volver al cielo abierto: Ridley Scott y el guion que lo atrapó en una sola lectura

El director británico regresa a la ciencia ficción con una adaptación post-apocalíptica que lo convenció desde la primera página y lo obligó a reescribir el cierre. Un repaso por una película que ya se anuncia como uno de los trabajos más personales de su última etapa.

EH
Elena HughesCultura y herencia galesa · · 4 min de lectura
Volver al cielo abierto: Ridley Scott y el guion que lo atrapó en una sola lectura

Cada vez que me siento a escribir sobre una película que aún no vi, me acuerdo de mi abuelo en el valle, cuando me contaba las historias del cielo mirando las nubes desde la loma de la casa. Aquellas tardes me enseñaron que ciertas películas también miran hacia arriba, hacia lo desconocido, y que cuando un director con más de ochenta años todavía elige mirar hacia arriba es porque algo genuino lo conmovió. Eso fue exactamente lo que pasó con Ridley Scott y el guion de La constelación del perro, la película que el director británico estrena estos días y que llegó a sus manos como pocas veces en cinco décadas de carrera.

Lo contó el propio Scott en una entrevista con la periodista Martina Barone para la revista GQ, donde confesó que el libreto le provocó esa sensación rara y casi eléctrica que solo había experimentado con tres guiones en toda su vida: el de Alien, el octavo pasajero, el de Marte y, ahora, el de esta nueva película. Es decir, nada menos que un director con doscientos créditos entre producción y dirección reconoce que en toda su trayectoria apenas un puñado de historias lo atraparon así, de entrada, sin necesidad de pensarlas dos veces.

Un cierre reescrito a pedido de Scott

Sin embargo, que un guion lo convenza en la primera lectura no significa que quede tal cual. Scott le encargó al guionista Mark L. Smith una reescritura del tercer acto para sumar al personaje que interpreta Jacob Elordi en una situación que en la novela original de Peter Heller directamente no existe. El director justificó el cambio con una razón muy concreta: hacía falta una perspectiva realista que el libro, por su propia naturaleza literaria, no podía ofrecer del mismo modo. Es una decisión fuerte, porque modificar el desenlace de una novela muy querida por los lectores siempre es un movimiento delicado, pero también es una marca registrada de Scott, que ya había intervenido de manera decisiva sobre el guion original de Dan O'Bannon para Alien, un caso que está entre los más documentados de la historia del cine de ciencia ficción.

“Hay guiones que te atrapan desde la primera página. En toda mi carrera me pasó con tres.”Ridley Scott

Lo interesante de este nuevo trabajo es que Scott vuelve a un género que es casi su casa. Alien, el octavo pasajero (1979), Blade Runner (1982) y más recientemente Marte (2015) forman parte de cualquier mapa del cine de ciencia ficción, y con La constelación del perro el británico insiste en una zona que conoce bien: el futuro como espejo de nuestras fragilidades. La diferencia es que esta vez el tono es abiertamente post-apocalíptico, con ese tipo de paisajes desolados que suelen funcionar como lienzo para los dilemas más humanos, esos donde se juega la supervivencia y la dignidad al mismo tiempo.

Qué deja ver el regreso de Scott

  • Scott ubica al guion de La constelación del perro en un grupo selecto de apenas tres en toda su carrera.
  • El director pidió reescribir el tercer acto para sumar al personaje de Jacob Elordi en una escena que no estaba en la novela de Peter Heller.
  • El guionista elegido para la reescritura fue Mark L. Smith.
  • La entrevista donde Scott habló del filme fue concedida a Martina Barone para la revista GQ.
  • Scott había intervenido previamente de manera decisiva sobre el guion original de Dan O'Bannon para Alien, el octavo pasajero.

Yo no soy quién para anticiparles si la película les va a gustar más o menos que el libro, porque todavía no la vi, pero sí les digo algo que me parece importante: cuando un director de esta trayectoria elige un proyecto así, lo hace porque lo necesita, porque todavía tiene algo genuino para decir sobre el mundo. La palabra en galés que mejor me sirve para describirlo es hwyl (ese ímpetu que te sale del pecho sin pensarlo), y eso es exactamente lo que transmite Scott cuando habla de este guion. Los que tengan la posibilidad de ir al cine en los próximos días, háganlo con tiempo, sin apuro, y después vuelvan a pasar por acá a contarme qué les pareció. Siempre es mejor ver estas películas en pantalla grande y, si pueden, en compañía de alguien que también quiera mirar hacia arriba.

EH
Elena HughesCultura y herencia galesa

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