A cuarenta y un kilómetros del ruido: dos pueblos cordobeses para apagar el teléfono
Capilla del Monte y San Marcos Sierras comparten cerros, silencio y una larga tradición de bienestar. Una recorrida posible entre el Uritorco, el monte y el río, con opciones para meditar, caminar y dormir bajo las estrellas.

El sol cae detrás del Uritorco y la sombra del cerro se estira sobre el valle como una frazada oscura. Desde la costa del río, en San Marcos Sierras, se ve cómo la luz se retira de a poco y el cielo empieza a poblarse de esas estrellas que en la ciudad ya nadie recuerda. A pocos kilómetros de ahí, en Capilla del Monte, alguien desenrolla una colchoneta frente a la montaña y cierra los ojos. Son dos caras de una misma escapada posible en el norte de Córdoba, separadas por apenas cuarenta y un kilómetros de ruta sinuosa.
Dos bases, una misma escapada
Para armar el viaje hay dos opciones. La primera es elegir Capilla del Monte como centro de operaciones y dedicarle una jornada entera a San Marcos Sierras. La segunda, repartir la estadía y pasar algunas noches en cada pueblo, aprovechando lo que cada uno ofrece. En los dos casos, la naturaleza manda: cerros, monte serrano, ríos de aguas claras y un ritmo de vida que obliga a bajar un cambio.
- Capilla del Monte: base con vistas al cerro Uritorco, el Overo y las Gemelas, ideal para quienes buscan combinar alojamiento con espacios de meditación y yoga.
- San Marcos Sierras: pueblo tranquilo con monte y río al alcance de caminatas, cielos despejados y una hostería vegetariana con sala para meditar.
- Opción mixta: dormir en ambos destinos y sumar una visita cultural al legado del movimiento hippie argentino de la década de 1970.
Meditar con el Uritorco como fondo
En Capilla del Monte, el hotel Terrazas del Uritorco creó Inti Puka, un espacio pensado para la práctica de la meditación, el yoga y el bienestar personal. El establecimiento se levanta frente a los cerros Uritorco, Overo y las Gemelas, con el paisaje serrano como telón de fondo.
“Vinculamos el interés de los visitantes con la búsqueda de hábitos saludables y experiencias de introspección. El atractivo del Uritorco también influye mucho en la elección del destino.”Clara Christophersen, dueña de Terrazas del Uritorco
Christophersen lleva tres décadas ligada a este tipo de propuestas en la región. En ese camino abrió un espacio artesano naturista que funciona como bar de comida consciente, una de las primeras señales de que aquí la alimentación y la pausa forman parte de la experiencia turística.
Caminar, silenciarse y mirar el cielo
En San Marcos Sierras, la propuesta pasa por moverse a pie. Gustavo Chiozzini, propietario de la hostería Cielo y Tierra junto con Marisa Wagner, lo resume en pocas palabras: el monte y el río están al alcance de los paseos, el silencio es parte del paisaje y las noches estrelladas son un atractivo en sí mismas.
Cielo y Tierra es una hostería vegetariana que reúne piscina, un parque amplio y una sala para meditar. Es, en la práctica, otra puerta de entrada para quienes quieren sumar la quietud al viaje. Afuera de esas instalaciones, el cielo de San Marcos Sierras hace el resto.
El pueblo tiene además una historia ligada al movimiento hippie argentino, del que fue punto de encuentro en la década de 1970. Ese capítulo cultural se suma al monte y al río para completar una visita que puede hacerse en el día o estirarse con alguna noche de alojamiento.
Si están armando una escapada, mi consejo es simple: revisen el pronóstico antes de salir, lleven ropa de abrigo porque las noches serranas refrescan, y reserven con tiempo sobre todo si planean meditar o hacer yoga, porque los cupos suelen ser limitados. Y si eligen una sola base, háganlo en Capilla del Monte y dedíquenle al menos un día completo a caminar por San Marcos Sierras: el contraste entre el cerro y el río vale cada kilómetro de la ruta.
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