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Artlab, en Chacarita: el templo porteño que propone apagar la pantalla y escuchar música con parlantes de 1954

En un predio de 540 metros cuadrados del barrio de Chacarita, el DJ y productor Gonzalo Solimano sostiene desde 2015 una programación regular de escucha analógica, sesiones de house y eventos audiovisuales, y este fin de semana recibe el cierre de la octava edición local del festival MUTEK.

FP
Florencia PereyraSociedad y educación · · 3 min de lectura
Artlab, en Chacarita: el templo porteño que propone apagar la pantalla y escuchar música con parlantes de 1954

En la calle Roseti 93, en el barrio porteño de Chacarita, funciona desde 2015 Artlab, un espacio de aproximadamente 540 metros cuadrados dedicado a la música electrónica, la escucha analógica y el arte audiovisual. La propuesta está pensada para un público dispuesto a prescindir del teléfono celular durante la experiencia sonora y a recuperar formatos físicos como el vinilo y el CD.

Qué es Artlab y cómo se organiza

El lugar está dirigido por Gonzalo Solimano, DJ y productor nacido en Villa Urquiza en 1979, quien construyó la identidad del espacio alrededor de una colección de ocho sistemas de parlantes Altec modelo A7, fabricados en 1954. Según declaró el propio Solimano, existen indicios de que los equipos habrían pertenecido a un cine emblemático de la Ciudad de Buenos Aires, aunque esa procedencia no fue confirmada de forma documental. La programación se sostiene sobre dos ejes regulares que conviven con eventos especiales.

A quién alcanza la propuesta

  • Audiófilos: ciclo destinado a la escucha completa de un disco, sin interrupciones, con un programa que puede incluir desde Miles Davis y Pink Floyd hasta Invisible y Massive Attack, reproducidos en vinilo, CD o archivos lossless según el formato que mejor rendimiento ofrezca para cada obra.
  • Círculo de Sonido: sesiones de house a cargo de Solimano y otros DJs, orientadas al baile y a la continuidad de la tradición bailable del género.
  • MUTEK en su octava edición porteña: cierre programado para este domingo en el propio Artlab, como parte de un festival dedicado a la música electrónica experimental, el arte audiovisual y las nuevas tecnologías, con escala y perfil distintos a los festivales masivos del rubro.
  • Eventos ocasionales de jazz y artes visuales que completan la agenda del espacio, aunque la electrónica en sus distintas variantes se mantiene como columna vertebral.

El festival MUTEK fue creado en Canadá en el año 2000 y, según el material de referencia, Solimano trajo la franquicia al país en 2018. La edición que cierra este domingo en Artlab corresponde a la octava realizada en Buenos Aires y se inscribe en la línea experimental que distingue al circuito internacional de MUTEK.

La postura del director sobre formatos e inteligencia artificial

Solimano sostuvo que observa un interés renovado de las generaciones más jóvenes por los formatos físicos y vinculó ese fenómeno con la construcción de rituales alrededor de la música. Además del regreso del vinilo, mencionó un despertar del interés por el CD como soporte en circulación. Sobre la irrupción de la inteligencia artificial en la creación musical, su lectura es que se trata de un recurso potente, siempre que funcione como asistencia para simplificar procesos y ampliar la investigación del artista, y no como reemplazo de la obra.

“Veo a las nuevas generaciones con muchas ganas de volver a tener objetos físicos y creo que estos formatos ayudan a construir rituales alrededor de la música.”Gonzalo Solimano, director de Artlab
“Es un recurso muy potente y la clave es que te asista para crecer en tu investigación y para simplificar procesos, no que haga tu obra por vos.”Gonzalo Solimano, director de Artlab

Desde cuándo y dónde

La entrada al espacio y a los ciclos regulares está pensada para un público que, según describe la propuesta, está dispuesto a dejar el teléfono en el bolsillo y a entregarse a la escucha atenta de un álbum completo reproducido en parlantes analógicos de más de siete décadas, una experiencia cada vez menos frecuente en el consumo musical dominado por el streaming y los formatos digitales.

FP
Florencia PereyraSociedad y educación

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