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Catorce verdes por una remera roja: el nuevo delirio del Jordan del 98

Un inversor de Miami pagó 14 millones de dólares por la camiseta con la que MJ igualó la serie final contra Utah. Ya son tres las prendas de aquellas Finales que revientan los diez millones.

LB
Lautaro BianchiDeportes · · 3 min de lectura
Catorce verdes por una remera roja: el nuevo delirio del Jordan del 98

Catorce millones de la moneda verde por una remera roja. Así, tal cual, sin redondear. La noticia parece de esas que uno lee dos veces para confirmar que no se le trabó el dedo al teléfono, pero no: es real, le acaba de pasar al mundo del deporte y al submundo de los que compran aire en frascos, solo que el frasco acá fue la camiseta 23 que Michael Jordan usó en el segundo partido de las Finales del 98 frente a Utah Jazz.

El comprador se llama Ron Firman, labura en el negocio inmobiliario y vive en Miami, uno de esos lugares donde la gente usa la plata como papel picado en carnaval. La operación la cerró Hunt Auctions, una casa de subastas seria de Pensilvania, nada de garaje ni marketplace trucho. Según contaron, la prenda viene con procedencia limpia: los Bulls la vendieron directo en 2003, cambió de manos una vez y ahora terminó en las vitrinas de Firman, que se subió al pony del coleccionista hipercalificado.

La noche en que Chicago empató la serie

Aquella remera tiene historia, y no cualquier historia. Fue el 5 de junio de 1998, segundo juego de las Finales, con Chicago arriba en la serie 1-0 pero con Utah respondiendo con todo. Jordan se calzó el buzo rojo con el 23 bien grande, firmó la planilla como siempre y los Bulls terminaron empatando 1-1. Después Chicago cerraría 4-2 y se llevaría el sexto anillo de MJ, el último con la franquicia, esa epopeya que después se volvió serie de Netflix y Biblia para cualquier criatura de entre 40 y 60 que haya seguido al básquet de los 90.

Los números que marean

Conviene poner la calculadora en la mesa, porque la cosa viene en escalada: la camiseta del primer partido de esas Finales se vendió en 2022 por 10,1 millones, la del tercer encuentro se fue en septiembre del año pasado por 12,3 palos y ahora esta segunda llega a 14. En total, las tres remeras de Jordan en aquella serie acumulan 36,4 millones de dólares vendidos. Números que hace diez años hubieran sonado a delirio de fanático con tarjeta clonada, hoy son la nueva normalidad del mercado del memorabilia.

  • 14 millones de dólares: lo que pagó Firman por la camiseta del segundo partido.
  • 10,1 millones: precio de la prenda del primer partido, vendida en 2022.
  • 12,3 millones: cifra alcanzada por la del tercer encuentro, en septiembre pasado.
  • 24,12 millones: récord absoluto entre prendas deportivas, con una camiseta de Babe Ruth de la Serie Mundial de 1932.

David Hunt, el jefe de la casa de subastas, tiró una frase que sirve para entender el tamaño del fenómeno. Dijo que el memorabilia de Jordan escaló a una clase de activo de élite más típica de las obras de arte icónicas. Traducido al criollo: lo que antes era souvenir de placard hoy cotiza en bolsa, y al que le tocaron esos trapos en los 90 sin saberlo, se le ríe la cara cada vez que prende la tele y ve el ticker.

“Michael Jordan fue un jugador increíblemente talentoso que es admirado en todo el mundo. Estoy muy emocionado por la compra.”Ron Firman, comprador de la camiseta

La que viene

Falta ver qué piezas de aquella última temporada con los Bulls quedan dando vueltas y cuándo aparecen. Porque cada vez que se rompe un récord, loses se abren un poquito más y el dinero empieza a circular con olor a champagne. La pregunta del millón ya no es si va a haber otra camiseta de MJ en el mercado, sino cuánto estará dispuesto a pagar el próximo fanático con chequera cuando le toque el turno. El rival, como siempre en estas ligas, es el bolsillo del coleccionista de al lado.

LB
Lautaro BianchiDeportes

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