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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Con el metro cuadrado por las nubes, el monoambiente con amenities se consolida como la puerta de entrada al mercado porteño

En siete meses el precio del metro cuadrado en Buenos Aires acumuló casi 15% de aumento y los desarrolladores concentran la oferta en unidades de uno y dos ambientes con espacios comunes, un giro que redefine la idea de vivienda propia.

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Tomás PughEconomía e industria · · 3 min de lectura
Con el metro cuadrado por las nubes, el monoambiente con amenities se consolida como la puerta de entrada al mercado porteño

A 1.584.840 pesos por metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires, según el Instituto de Estadística y Censos porteño, el costo promedio de construir una unidad avanzó casi 15% entre enero y julio, y las estimaciones del sector proyectan que podría trepar hasta 1.874.364 pesos por metro cuadrado hacia diciembre. Frente a ese encarecimiento sostenido, los desarrolladores reorientaron la oferta hacia departamentos de uno y dos ambientes con amenities, una categoría que combina unidades más compactas con espacios comunes de uso compartido y que se posicionó como la opción más accesible para quienes buscan dejar el alquiler y dar el salto hacia la propiedad.

El fenómeno no se limita a las cifras de oferta, sino que se apoya en un cambio demográfico de largo plazo. Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios, describió la lógica que motoriza al segmento: se trata de un ticket que puede alcanzar el que quiere salirse del mundo del alquiler y entrar por primera vez en el mundo de ser propietario. En esa línea, el empresario agregó que la demanda de monoambientes creció precisamente por esta razón, en un movimiento que no es exclusivo de la Argentina: la caída de la natalidad, el aumento de hogares unipersonales y el crecimiento de los divorcios empujan en la misma dirección. Tenés cada vez más gente sola o gente únicamente en pareja sin hijos, que el monoambiente responde a eso perfecto, completó.

Un costo integral en alza y una redefinición del proyecto

Si se suman gastos generales, honorarios y tasas, el costo integral de construir llegó a 2.286.170 pesos por metro cuadrado en julio, con un alza acumulada de 14,61% en lo que va del año y de 23,37% respecto a julio de 2025, de acuerdo con la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires. Frente a un valor del metro cuadrado propio cada vez más elevado, los proyectos reemplazan superficie privativa por superficie compartida, y convierten al edificio en una red de espacios que multiplica los metros disponibles para cada propietario.

  • Gimnasios, terrazas, parrillas, salones de usos múltiples y espacios de coworking se volvieron parte de la propuesta estándar en los edificios nuevos de la Ciudad de Buenos Aires.
  • La arquitecta Valeria Damiani, especializada en el segmento, explicó que el edificio dejó de ser un contenedor de unidades para funcionar como una red de espacios: quien adquiere una unidad de 40 m² incorpora otros cientos, e incluso miles, de m² de uso compartido que amplían las posibilidades de uso.
  • El aumento del valor del metro cuadrado, las nuevas formas de habitar las ciudades y los cambios en la composición de los hogares impulsaron un mercado en el que las viviendas compactas ganan protagonismo, completó la especialista.

El giro en la oferta reconfigura, además, la idea misma de vivienda propia. La variable ya no se mide únicamente por los metros de la unidad, sino por todo lo que el edificio pone a disposición, un reposicionamiento que permite a los desarrolladores mantener la viabilidad de los proyectos y, al mismo tiempo, ofrecer productos que responden a los nuevos tamaños de hogar que dominan la demanda urbana.

Qué significa para el empleo

La consolidación del formato chico con amenities sostiene un caudal de obra constante en segmentos donde los grandes proyectos encuentran cada vez menos viabilidad económica. Para los trabajadores de la construcción, esa continuidad se traduce en una demanda más estable de mano de obra especializada en terminaciones, instalaciones y mantenimiento de áreas comunes, mientras que para el conjunto de la actividad la prioridad pasa por optimizar costos por metro cuadrado construido y preservar márgenes en un escenario donde el precio de la unidad final queda cada vez más restringido por la capacidad de pago de los compradores.

TP
Tomás PughEconomía e industria

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