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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El furor de las termas: por qué cada vez más argentinos eligen sumergirse en agua caliente

Más de 40 complejos esparcidos por el país viven una temporada de crecimiento. Entre Ríos y Santiago del Estero lideran la demanda, mientras se suman aperturas en Buenos Aires y Neuquén. Qué dicen los especialistas sobre los beneficios reales del agua mineral.

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Camila ÑancucheoAmbiente y fauna marina · · 3 min de lectura
El furor de las termas: por qué cada vez más argentinos eligen sumergirse en agua caliente

Lo primero que se siente cuando uno se acerca a una terma en plena siesta de enero es ese vapor tenue que sube desde las piscinas y se mezcla con el aire del campo. No es un decorado: es la señal de que debajo del suelo corre agua a más de cuarenta grados, cargada de minerales, esperando a quien necesite parar un poco.

Un mapa termal que se sigue expandiendo

La Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación reconoce que el sector atraviesa un crecimiento sostenido, impulsado por la mejora en la infraestructura, la variedad de actividades y un interés cada vez mayor por el bienestar en entornos naturales. La red cuenta con más de 40 complejos distribuidos por todo el país, una cifra que sigue en aumento.

Los dos polos más convocantes son Las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, y la provincia de Entre Ríos. En la última década, las visitas a los hoteles termales de Río Hondo se duplicaron. Entre Ríos, que concentra 16 centros termales repartidos en 13 ciudades, vio crecer su caudal turístico un 110% en el mismo período: solo en 2023 recibió más de 2,5 millones de visitantes. Santiago del Estero, por su parte, registró ese año más de 170.000 personas alojadas en su hotelería termal.

Aguas distintas según el lugar

No todas las aguas termales son iguales. Se clasifican según su temperatura en hipotermales (entre 20 y 35 grados), mesotermales (de 35 a 45) e hipertermales (por encima de los 45). Y de acuerdo con los minerales predominantes pueden ser sulfurosas, cloruradas, bicarbonatadas o ferruginosas, entre otras variantes. Esa composición es la que define qué usos terapéuticos tiene cada una.

En Río Hondo, las aguas del Hotel Los Pinos promedian los 42 grados en origen y se mueven entre los 39 y los 44 en las distintas piscinas. Durval Chaud, médico responsable del equipo de salud del establecimiento, explica que se trata de aguas con variedad de minerales, sin una concentración muy elevada de ninguno en particular, lo que las vuelve aptas para un uso amplio.

“Los beneficios son sobre todo de relajación, y el sistema más beneficiado es el osteoarticular.”Durval Chaud, médico responsable del equipo de salud del Hotel Los Pinos

Chaud detalla además que la inmersión produce efectos sobre la piel (exfoliación, absorción de minerales y apertura de poros) y sobre el sistema cardiovascular, ya que la vasodilatación que provoca el calor favorece la circulación. Son efectos que muchos visitantes describen después de una sola tarde, aunque los especialistas recomiendan planificar la estadía para que el cuerpo se acostumbre.

Lo nuevo que se viene

La oferta se amplía más allá de los destinos clásicos. En 2023 abrió Termas de Tapalqué, en la provincia de Buenos Aires, a unos 265 kilómetros de la Ciudad, una opción cercana para quienes no quieren viajar tan lejos. Y en abril de este año reabrió sus puertas el Centro de Rehabilitación Termal de Loncopué, en Neuquén, un espacio pensado para kinesiología y fisioterapia que vuelve a poner en valor las propiedades curativas de esas aguas patagónicas.

Qué puede hacer el lector

Antes de elegir un complejo, conviene informarse sobre el tipo de agua que ofrece y la temperatura de sus piletas. Quienes tengan problemas cardiovasculares, presión alta o estén embarazadas deberían consultar al médico antes de sumergirse, porque la vasodilatación y el calor intenso pueden generar complicaciones. Para el resto, la recomendación general de los especialistas es sencilla: hidratarse bien, no excederse en los tiempos de inmersión y dejar pasar al menos un día entre sesiones intensas. Las termas, bien usadas, son una de las formas más viejas y a la vez más vigentes que existen para recuperar el cuerpo.

CÑ
Camila ÑancucheoAmbiente y fauna marina

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