El lemborexant y sus efectos sobre el sueño: parálisis y pesadillas en una parte de los pacientes
Un estudio del Rutgers Brain Health Institute, que se publicará en Sleep Medicine, analizó reseñas de usuarios de un medicamento aprobado en 2019 para el insomnio.

Un estudio próximo a publicarse en la revista Sleep Medicine advierte que el lemborexant, aprobado en 2019 para tratar el insomnio, puede provocar parálisis del sueño y pesadillas vívidas en una parte de quienes lo toman. Los investigadores del Rutgers Brain Health Institute señalan que alrededor del 25 % de los pacientes que analizaron abandonó el tratamiento por esos efectos, mientras que otro grupo describió mejoras significativas en la calidad de su descanso.
Qué cambia respecto de otros somníferos
De acuerdo con la descripción del estudio, el fármaco no actúa como los somníferos clásicos, que sedan el cerebro de forma generalizada. El lemborexant bloquea las señales de la orexina, una sustancia que regula el estado de vigilia. Según los investigadores, esa diferencia en el mecanismo explicaría por qué algunos pacientes presentan efectos que no son comunes con otros medicamentos para dormir.
Lo que revelaron las reseñas
El equipo del Rutgers Brain Health Institute revisó 260 reseñas publicadas en el sitio Drugs.com entre 2020 y 2023. Según el relevamiento, el 68 % de los usuarios reportó al menos un efecto secundario. Dentro de ese grupo, el 32 % describió sueños muy intensos o pesadillas, y el 22 % mencionó episodios de parálisis del sueño, es decir, despertar sin poder moverse ni hablar.
“Sentía que no podía moverme, como si estuviera paralizada. Quería gritar, pero no me salía la voz.”Usuaria citada en las reseñas analizadas por el estudio
A quién alcanza y cómo se explica
- Entre quienes decidieron dejar el medicamento, la parálisis del sueño apareció en cuatro de cada diez reseñas.
- Cerca del 30 % afirmó que su calidad de sueño mejoró de forma notable.
- Algunos usuarios describieron la parálisis del sueño como manejable una vez que entendieron lo que les ocurría.
Los investigadores plantean que el bloqueo de la orexina podría prolongar la fase REM del sueño, período en el que el cerebro inhibe normalmente el movimiento muscular. Si esa fase se extiende hacia el momento del despertar, la inmovilidad y los sueños intensos persisten cuando la persona ya recupera la conciencia. Los propios autores señalan que quienes escriben reseñas en internet tienden a tener experiencias muy positivas o muy negativas, lo que sesga los resultados. En los ensayos clínicos previos a la aprobación, menos del 2 % de los participantes reportó parálisis del sueño y entre el 1 % y el 3 % mencionó pesadillas.
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