Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
Viento Sur Noticias

Viento Sur Noticias

PJ Kids debuta en el Gran Rex con Milo, un baterista de cinco años que crece entre tambores y plastilina

El proyecto familiar de Periko y Jessi León abre este domingo el show de Los Meñiques de la Casa y llega con dos discos editados, más de quince millones de reproducciones en YouTube y una agenda que ya piensa en un tercer álbum y nuevas colaboraciones.

EH
Elena HughesCultura y herencia galesa · · 4 min de lectura
PJ Kids debuta en el Gran Rex con Milo, un baterista de cinco años que crece entre tambores y plastilina

Cada vez que paso por la plaza del barrio donde me crié, en aquel valle gales del que todavía me quedan los apellidos y la costumbre de mirar la lluvia con asombro, me acuerdo de las primeras veces que escuché música con mi viejo. Era rock de los setenta, de esos discos que sonaban mientras él pelaba papas en la cocina y yo, sentado en el piso, descubría que las canciones también se pueden vivir en familia. Por eso, cuando me crucé con la historia de PJ Kids, sentí que había algo de esa misma alquimia: una madre y un padre músicos que comparten escenario con su hijo de cinco años, y un nene que toca la batería como quien arma un fuerte con mantas en el living. Eso es lo que se va a ver este domingo 20 de septiembre en el Gran Rex, donde el trío se presenta como invitado de apertura de Los Meñiques de la Casa.

PJ Kids está integrado por Periko, la cantante Jessi León y Milo, su hijo, que con apenas cinco años se va a parar detrás de los tambores en uno de los escenarios más emblemáticos de Buenos Aires. Es la primera vez que el baterista más chico del proyecto se presenta ante el público argentino, después de haber sumado experiencias previas en Miami, donde el grupo actuó en el James L. Knight Center y en el Fillmore Theater, dos salas de fuste internacional. La propuesta combina rock, funk y ritmos latinos en canciones pensadas para que las disfruten chicos y grandes por igual, con letras que abordan cuestiones cotidianas de la infancia: la alimentación, la confianza en uno mismo y el miedo a la oscuridad, en temas como Cree en ti y Monstruos, donde la autoestima y el acompañamiento de la familia son el centro de la historia.

Dos discos en un año y medio, con Milo en la batería

En apenas un año y medio, el grupo publicó dos álbumes. Primero llegó Hecho en casa para tu casa y después Somos un equipo, el disco en el que Milo grabó todas las baterías. Según contó Periko, la idea fue componer pensando en que el niño pudiera tocar esos mismos temas en los recitales, y que en el estudio participara proponiendo sus propios ritmos, en una especie de ida y vuelta que terminó dándole al álbum un carácter singular. Jessi, por su parte, señaló que procuran mantener las grabaciones en clave doméstica y ajustarlas a los momentos en que Milo tiene ganas de sumarse, porque la música convive con la escuela y los juegos, y no al revés.

“Cuando el nene quiere terminar, interrumpimos y nos vamos a jugar al fútbol o con plastilina. La música manda, pero también la infancia.”Periko, integrante de PJ Kids

De producir a otros artistas a volver al escenario en familia

Antes de armar PJ Kids, Periko y Jessi León venían de años como dúo de pop, con nominaciones al Latin Grammy en su currículum y un reconocimiento construido canción tras canción. Después de casi cinco años abocados a producir a otros artistas, el regreso a los escenarios se dio de una manera inesperada: cuando Milo tenía unos tres años y medio empezó a acompañarlos con la batería en la casa, primero como quien golpea un tambor de juguete y después como un músico en formación. Esa dinámica cotidiana fue la chispa que terminó reencendiendo la vocación de sus padres y los puso otra vez frente al público, esta vez con un partenaire muy especial.

Si hay algo que me llevo de esta historia, y que quiero compartir con quien esté leyendo, es la idea de que la música se puede habitar como se habita una casa, sin solemnidad y sin prisa. PJ Kids no es un experimento de laboratorio ni una ocurrencia marketinera: es una familia que toca junta, que aprende junta y que, cada tanto, deja la batería para ir a jugar al fútbol o a amasar plastilina (mab i chwarae, que en galés quiere decir algo así como el tiempo de jugar). Este domingo, a las butacas del Gran Rex les va a tocar recibir a un nene de cinco años que todavía huele a guardería, y eso, lejos de ser un detalle menor, es lo que vuelve única a esta propuesta. Quienes quieran comprobarlo en vivo tienen la cita a la vuelta de la esquina: vale la pena ir, escuchar y, sobre todo, dejarse llevar por esa manera tan argentina y a la vez tan universal de hacer música en pijama, literalmente.

EH
Elena HughesCultura y herencia galesa

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo