El peón rural percibirá un básico de 1.235.833,53 pesos en octubre, con una suba del 2,71% respecto de septiembre
La escala salarial acordada en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario fija remuneraciones mínimas diferenciadas por tarea, categoría y zona, y contempla bonificaciones por antigüedad y adicionales por región para los trabajadores comprendidos en el régimen

El jornal básico del peón rural de prestación continua se ubicará en 1.235.833,53 pesos mensuales durante octubre de 2026, según los valores mínimos establecidos por la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) en el marco de la negociación paritaria entre la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y las entidades empleadoras del sector. A ese importe se sumará una asignación no remunerativa de 12.465 pesos, con lo cual la remuneración mínima total de la categoría ascenderá a 1.248.298,53 pesos antes de incorporar los adicionales que correspondan por antigüedad, zona o tarea específica.
Comparado con el mes previo, el incremento en el básico alcanza los 32.646,95 pesos, lo que equivale a una variación cercana al 2,71% respecto de septiembre. En términos relativos, la actualización reproduce el sendero de ajuste mensual previsto en la escala acordada por las partes, sin que se hayan difundido, hasta el momento, componentes de recomposición extraordinaria o cláusulas de revisión en el tramo comprendido por el presente acuerdo.
Escalas diferenciadas por actividad y categoría
El esquema de remuneraciones mínimas contempla valores específicos para distintas funciones dentro de la actividad agropecuaria. En el caso de los tractoristas y maquinistas afectados de manera exclusiva a la recolección y cosecha de granos y oleaginosas, el salario mensual se ubicará en 1.892.406,17 pesos, con un adicional no remunerativo de 19.087,40 pesos, mientras que el jornal diario alcanzará los 83.365,17 pesos más 840,85 pesos no remunerativos.
Para los trabajadores dedicados a la aplicación de fitosanitarios, la escala también se diferencia según la responsabilidad asignada. El peón auxiliar percibirá un básico de 1.999.956,44 pesos y una suma no remunerativa de 20.172,18 pesos, en tanto que quienes conduzcan equipos autopropulsados llegarán a un básico de 2.890.011,27 pesos más 29.149,55 pesos no remunerativos. En el segmento de cáñamo, el operario de campo no calificado cobrará 1.351.719,10 pesos de básico y el calificado, 1.377.852,55 pesos. Para el operador de riego presurizado de las provincias de Catamarca y La Rioja, la asignación básica será de 1.422.831,64 pesos, con 14.351,12 pesos no remunerativos.
Antigüedad, zona y demás adicionales
La antigüedad representa uno de los factores con mayor incidencia sobre la remuneración final. Hasta los diez años de servicio, la bonificación prevista equivale al 1% del básico por cada año transcurrido, mientras que, una vez superado ese umbral, el porcentaje se eleva al 1,5% anual, en línea con el esquema de adicionales vigente para el personal permanente comprendido en el régimen.
En materia de adicionales por zona, los trabajadores que se desempeñen en las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur percibirán un plus del 20% sobre las remuneraciones mínimas, con el propósito de contemplar las particularidades geográficas y climáticas del extremo sur del país. Este adicional se acumula con los demás conceptos previstos en la escala y forma parte de la estructura de costos laborales que deben considerar los empleadores al momento de liquidar los haberes del mes.
Qué significa para el empleo
La actualización del 2,71% en el básico del peón general consolida un sendero de incrementos mensuales sostenidos en el marco de la paritaria rural, con el objetivo de preservar el poder adquisitivo del sector frente al contexto inflacionario. La estructura escalonada por tarea, categoría y región permite, según las partes, diferenciar las remuneraciones de acuerdo con la calificación y la especialización requeridas, en tanto que la bonificación por antigüedad opera como un mecanismo de retención de mano de obra experimentada. Para los empleadores, la ampliación de la grilla salarial implica un encarecimiento relativo de los segmentos que demandan mayor calificación, como la aplicación de fitosanitarios con equipos autopropulsados o la operación de maquinaria de cosecha, mientras que los adicionales por zona mantienen su función de compensar la radicación de personal en las áreas más alejadas del territorio nacional.
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