Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
Viento Sur Noticias

Viento Sur Noticias

Portada — Turismo —

En Núñez hay un pasaje donde se hacen pastas, panes y chacinados a la vista: probé los sándwiches y te cuento

DR
Diego RobertsTurismo · · 3 min de lectura
En Núñez hay un pasaje donde se hacen pastas, panes y chacinados a la vista: probé los sándwiches y te cuento

Les cuento de primera mano lo que se vive en el Pasaje Río Piedras, en Núñez, a doscientos metros de la Avenida del Libertador. Ahí funciona desde septiembre un local que es, literalmente, una fábrica con vidriera a la calle. Son doscientos metros cuadrados con cocina abierta, estética industrial y un equipo de cocineros que trabaja mientras uno elige qué llevar.

Quién está detrás

El cocinero que armó todo esto se llama Martín Posternak. Se formó en Buenos Aires, laburó en cruceros que lo llevaron por medio mundo, pasó por cocinas de Toronto y Montreal, y de regreso al país manejó durante una década un café porteño. Antes de cerrar ese café, ya tenía la idea de armar algo nuevo en Núñez. Cuando apareció la propiedad del pasaje, la tiró abajo y arrancó una obra pensada desde cero. En el mientras tanto se especializó en charcutería y pastas, y se recibió de sommelier de carne. Emiliano Belardinelli, cocinero y charcutero, se ocupa de esa parte.

Qué se encuentra adentro

  • Pastificio con sorrentinos, agnolotis, florentinos y otras variedades para llevar por caja desde 15.000 pesos
  • Panadería con medialunas laminadas a la antigua y cinco variedades de pan
  • Salumería con producción propia: salame chacarero, nduja, bresaola, guanciale y porchetta, porcionados desde los cien gramos
  • Pastelería con postres desde 10.000 pesos
  • Despacho de comidas calientes listo para llevar

Los fines de semana la fila para la pasta fresca sale a la vereda, y con razón: lo que sale de ahí es producto hecho en el momento, no réchauffé de freezer. El propio Posternak define al lugar como un centro de producción con venta minorista, y la verdad es que se nota: uno mira, ve el amasado, ve la cocción, y después elige.

Los sándwiches, que son el gran atractivo

De once y media a quince y media se sirven sándwiches en pan artesanal con chacinados de producción propia. Probé dos y se los cuento. El de milanesa de pollo (pebete tostado, mayonesa, lechuga capuchina, white cheddar y pickle de pepino casero) sale 19.000 pesos. El de pastrón, con pan de molde, pickles y mezcla de mostazas, cuesta 25.000. Hay opciones desde 14.500. La merka de queso y mostaza le da una acidez que equilibra bien la grasa del pastrón, y el pickle casero del de pollo le corta la milanesa de una manera que se agradece.

Entre las comidas listas para retirar hay pastas con salsa en bandejas de aluminio, empanadas a 4.500, pastel de papas a 15.000, vitel toné a 19.000 y una tarta de jamón y queso con cubierta de azúcar caramelizada a 11.500, una rareza que vale la pena probar. Para comer ahí mismo, en el mismo pasaje, a metros del mostrador, están Habanera y Habanero, dos locales de comidas del mismo equipo que aprovechan la producción de la casa.

Dónde comer cerca

Si andan por la zona y quieren sentarse a comer algo rico sin gastar de más, a pocas cuadras, sobre la Avenida del Libertador, hay opciones de bodegón clásico para almorzar con menú del día. Pero mi recomendación personal es que se queden en el mismo Pasaje Río Piedras y prueben las empanadas o el vitel toné en alguna de las mesas que suelen armar los fines de semana, con la producción recién salida de la cocina a la vista. Es una experiencia que vale el viaje.

DR
Diego RobertsTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo